DISCURSO EDITORIAL

¡FUERA!

LACRAS SOCIALES

Una obligación para quienes resulten elegidos, tanto al gobierno regional como municipal, en las elecciones del 19 de noviembre, será la erradicación de las lacras sociales que afectan a La Libertad. Así clama no sólo la ciudadanía liberteña, sino todo el Perú.

 

Mediante encuesta realizada por la Empresa Apoyo, es fácil percibir la intención de voto sobre los mayores problemas sociales del país. Aquí se establece que el 63% de la población coincide en remarcar que el principal problema es la delincuencia, seguido de los comercializadores de droga, que alcanza un 54% por ciento; en tanto un 38% teme a la presencia de pandillas. Graves dificultades que no son atendidas.
Estos problemas responden a que no hay una vigilancia permanente, debido a que no contamos ni con un cuerpo de serenazgo ni nutrida presencia policial para el patrullaje de las diversas zonas de Trujillo. Al respecto, es importante citar al sociólogo Federico Tong, coordinador del Foro Generacional, quien asegura que “la violencia juvenil no es sólo una dificultad de los sectores pobres, sino que está extendida a todos los niveles socioeconómicos, debido a que se han realizado pocas acciones para erradicar esta lacra social”.
Sobre esto, nuestros candidatos poco han dicho de cómo implementarán programas de seguridad ciudadana o con qué presupuesto es que la llevarán a cabo, que es lo más importante.
El caso es que realmente no hay una estrategia integral para enfrentar el problema de las pandillas, de ahí nace la urgente necesidad que los designados como autoridades, prioricen estas contrariedades que generan zozobra en la población.
Otro de los graves problemas de nuestras ciudades es sin duda el ordenamiento del transporte y tráfico, que marca en la referida encuesta una protesta del 35%.
Se percibe que las autoridades no preveen de manera sostenible el problema del parque automotor y los problemas ambientales derivados de ella, como por ejemplo la contaminación acústica y del aire.

PACTO ÉTICO
Merecen un punto aparte los últimos sucesos de violación del Pacto Ético Electoral (cometidos por algunos candidatos). Nos vemos en la necesidad de invocar una vez más a éstos que respeten y den cumplimiento a su palabra y firma. Es importante para su credibilidad, seguir su campaña política de manera seria y responsable, sino sus propuestas estarán empapadas de incredulidad y harán que los votantes no crean definitivamente en ninguno de ellos.
Ahora, que faltan pocos días para las justas electorales, sólo nos queda guardar respuesta a su voluntad madura y responsable; y desearles suerte en esta nueva y democrática jornada.

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