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EN LAS FALDAS DE UN CERRO
Han pasado poco más de 12 años desde que se fundara un pueblo de humildes
trujillanos, que ahora lleva el nombre de centro poblado menor “Alto
Trujillo”, asentamiento humano que nace por los estragos ocasionados el año
`97 a consecuencia del Fenómeno de El Niño y que afectó viviendas de las
áreas bajas de los distritos de El Porvenir y Florencia de Mora.
Este problema obligó a que muchos de los damnificados treparan las faldas
del famoso cerro Las Cabras, lugar árido, donde sólo habitaba, hasta ese
entonces, el viento, la arena y los gallinazos.
En lo que se puede definir como una lucha por la supervivencia, los nuevos
habitantes de aquellos arenales no tuvieron mejor idea que organizarse en
comedores populares, integrados por madres de familia. Cabe decir que, a
diferencia de otros poblados marginales, la mayoría de los comedores, por no
decir todos, no cuentan con la ayuda del Pronaa, institución del Estado
encargada de asistir socialmente a los más necesitados.
Llegar allá no es tan difícil, por el número de pobladores que actualmente
la habitan, los micros de la línea Buenos Aires llegan a recoger pasajeros,
habitantes del Alto Trujillo que bajan todos los días a la ciudad para
formar parte de la informalidad laboral, del subempleo o, en singulares
casos, a subsistir de la mendicidad.
Los postes de alta tensión y los basurales, marcan la frontera de lo que es
el distrito de Florencia de Mora y el Alto Trujillo, los primeros en recibir
al visitante son los niños, o tal vez sólo sus sombras. La verdad es que no
suelen ser como los niños que habitan en la ciudad o urbanizaciones.
UN LUGAR OLVIDADO
En el Alto Trujillo la población está organizada en barrios, de manera que,
si usted desea llegar a un determinado punto de esta localidad deberá
preguntar de la siguiente forma: “¿el Barrio 1, por favor? o ¿el Barrio 2-C,
me dice dònde es?. Por el momento, los jirones y avenidas no llevan los
populares nombres de algún héroe o presidente fallecido, peor aún, de los
políticos actuales que, poco o nada se acuerdan de esta zona marginal.
El llamado “Barrio 2” del Alto Trujillo, vio, hace 11 años, como sus
moradores se organizaban en un comedor popular, donde se intenta, en su
lucha diaria, combatir la desnutrición de los menores de edad. Este club de
madres, que lleva el nombre de “Dios es Amor” integra a un aproximado de 55
madres de familia, quienes organizadas en un cronograma de trabajo,
distribuyen desayunos gratuitos a un aproximado de 120 niños, alimento que,
en algunos casos, se convierte en el único alimento digno y nutritivo de
día, ya que en el almuerzo sólo les espera un plato pálido de arroz, único
ingrediente de aquella básica sopa casera.
El trabajo de las madres se ha visto limitado a distribuir avena en los
desayunos, ya que no reciben ayuda del Pronaa por motivos burocráticos. A la
exigencia del Pronaa de que presenten el título de propiedad de la casa
comunal, las sufridas madres no han podido presentar este requisito, no
porque no lo quieran, es más lo desean; sino que la lentitud de la oficina
de planeamiento de la MPT, ha hecho que el título aún no esté es sus manos.
Son casi 12 años de existencia del poblado y quizá la marginalidad sea lo
único que conozcamos. Las madres comentan tristes que la mayoría de los
trujillanos piensa que este lugar es cuna de delincuentes y rateros, uno de
los lugares más inseguros de la ciudad, pero no es así. “Es cierto que somos
humildes, pero no delincuentes, lo único que necesitamos es una oportunidad
de hacer algo por nuestras familias, sentirnos útiles”, comentan las madres.
Las necesidades son inmensas, hasta el momento no cuentan con la asistencia
de agua y desagüe, nivelación de las calles, eficiente recolección de
basura, ayuda estatal para la donación de víveres para los almuerzos
populares, asistencia médica y colegios secundarios, y a pesar de la
inmensidad de sus habitantes no hay ninguno.
El desarrollo llega lentamente y por esfuerzo de los mismos habitantes. Sólo
hace dos años se ha implementado el Concejo Menor de Alto Trujillo, quien
viene cumpliendo la función de limpieza pública, por cierto, mínima. En
realidad no abastece a toda la población que, en muchos casos, debe enterrar
su basura en las calles o patios de las casas, lo que en otras palabras
implica vivir en la insalubridad.
El pozo comunal, es el único medio de abastecimiento del líquido elemento en
el Alto Trujillo. Acá las discusiones políticas de juzgar a los malos o
buenos gobiernos por los resultados macroeconómicos no existen. Que si
Toledo fue respetuoso de la democracia y generó mayores niveles de
exportación o que Alan García es un gobernante de centro-izquierda o que
Fujimori combatió el terrorismo, fue capitalista y luego dictador no
importan. Para ellos el único Presidente fue Fujimori, ya que, como
comentan, él sí se acordó de ellos construyendo el pozo comunal.
LOS SUEÑOS BAJOS DE LOS NIÑOS DEL ALTO
Siempre decimos que la Navidad es de los niños, tal vez lo sea de la
mayoría, pero no de todos. En el Alto Trujillo son muchos los niños que
crecen sin entender ni vivir el verdadero significado de la Navidad. No hay
paz ni tranquilidad para ellos, y la Nochebuena fue quizá una de las noches
más frías del año, donde sólo tuvieron cocoa en vez de chocolate, pan en vez
de panetón y su único juguete fue su desnutrido ingenio de crear sueños.
En aquel lugar la mayoría de los niños tiene la mirada triste, los ojos
salientes y los dientes color marfil, el pelo color óxido y la barriga
pronunciada, características inequívocas de que su salud no anda bien. Sus
padres trabajan todo el día en lo que puedan. Así un día normal para
aquellos niños es una somnolienta clase por las mañanas y los juegos
infantiles por las tardes.
POR QUÉ LA NAVIDAD ES SOLIDARIDAD
El significado de la Navidad es compartir, sólo pocos lo entienden a
plenitud, tal vez por eso el mundo es como es. A pesar que la ideología
cristiana esta presente en más de las tres cuartas partes del mundo, vivimos
en una indiferencia total con los más desamparados. Sin embargo, los pocos
que comparten lo que tienen en esta vida son los que han comprendido que
realizando estas acciones forjan un mundo diferente.
Parte de esta minoría son los jóvenes integrantes de una empresa radial de
formato interactivo: de www.perufolckradio.com, desde donde ellos transmiten
la música por Internet. Ellos son profesionales, comunicadores sociales,
educadores, administradores, etc. jóvenes apasionados por lo nuestro e
inquietos por forjar nuestra identidad a través de la difusión de música
andina latinoamericana. “Muchos definen su trabajo como cansado, tedioso y
aburrido; nosotros lo encontramos apasionante”, manifiestan.
Conversando con ellos se puede observar su equilibrio espiritual, quizá
porque nunca se dejaron llevar por lo cotidiano que te impone el mundo
actual, los anti-valores, la alienación, y la “globalización cultural” que
te despoja, irremediablemente de tu identidad.
“Aquél que ha vivido la intensidad cultural del mundo andino, y el
centralismo alienante puede comprender que lo positivo es lo nuestro y que
debes tratar de difundirlo siempre. Además te forja una relación íntima con
los que calificas tus hermanos, es por eso, que la idea de apoyar a los
niños de este club de madres y algunos de otros sectores por Navidad nos
nació, no de una manera espontánea, sino, que fue parte de nuestra visión
como organización. Ahora la haremos realidad el día de nuestra inauguración
como empresa, ya que recién tenemos cuatro meses en el ciberespacio, pero
visitados ya por más de 30 mil cibernautas”
Serán 220 niños del comedor “Dios es Amor” los que se beneficiarán con un
show artístico, chocolatada, espectáculos folklóricos y tal vez regalos,
siempre y cuando consigan una ayuda adicional. A pesar de no ser una empresa
que obtenga ganancias importantes, el compromiso social es más fuerte y se
sienten muy felices de poder ayudar a aquellos pequeños, quienes ya están
esperando el día 22 de diciembre, fecha establecida para la realización de
un sueño. Sí, aunque parezca ridículo, me consta que no hay día que no
comenten los niños lo que será aquel día. Rosa Paredes, secretaria de club,
manifiesta que ésta será la primera vez que alguien viene a dar una pequeña
alegría a “los muchachos”.
Un lindo gesto por Navidad que merece ser apoyado. Si usted, amigo lector,
desea pasar una linda Navidad y ayudar a los niños del Alto Trujillo puede
apoyar aún a Paúl Silva, Fernando García, Oscar Sánchez, Segundo Tocas,
María Teresa Bocanegra, Marissa Montero, Richard Zavala, Paco Polo y Luis
Polo en la noble tarea de trabajar “por una sonrisa”. |