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Mucho se ha hablado sobre la reforma
del Poder Judicial. Especialistas, autoridades, instituciones civiles y
ciudadanía en general reclaman constantemente la necesidad de reformar este
poder del estado, sin duda, un tema añejo, calificado siempre como
“debilidad estructural”.
La ejemplificación exacta se ha demostrado hace pocas semanas con la noticia
confortante de construir, en nuestra ciudad, un nuevo y moderno local de
repartición de justicia: la futura Corte Superior de Justicia La Libertad.
Proyecto que se hará realidad gracias a la firme convicción del Presidente
de la República, Alan García Pérez, el Presidente de la Corte Superior de
Justicia, Wálter Vásquez Bejarano, la Alcaldía de Trujillo y otras
instituciones que creen en la necesidad del cambio de rumbo, en la búsqueda
de un poder más eficiente, legitimado tanto por la gente, su trabajo y
pulcritud. Como lo ha manifestado el Presidente García, esta nueva
infraestructura debe significar también levantar un nuevo espíritu de
cambio. Lo ha manifestado así y concuerda con él, Wálter Vásquez Bejarano,
presidente de la Corte Suprema de Justicia.
NUEVA CORTE
La concreción de los primeros trabajos sólo se hizo realidad hace menos de
tres semanas, cuando el Presidente Alan García colocó la primera piedra en
el terreno de lo que será la futura Corte Superior de Justicia de La
Libertad.
El terreno cuenta con un área de 7,597 metros cuadrados y está ubicado en la
Urb. Natasha Alta, cerca de la Av. América Oeste. El proyecto comprende
cinco niveles, sin embargo, la primera etapa, que es la que se realizará
hasta abril del próximo año, abarca una extensión de 6,363.86 mts. y
constará de un sótano y dos pisos. La inversión está estimada en 10 millones
615 mil 137 soles, dinero que proviene del presupuesto del Poder Judicial y
del Fedadoi.
En el evento, estuvieron también miembros del Consejo Ejecutivo del Poder
Judicial (CEPJ), la ministra de Justicia, María Zavala, y de Comercio
Exterior, Mercedes Aráoz, el presidente de la OCMA Artemia Távara entre
otros.
La presencia de tantas autoridades significó un buen cuadro, ya que en este
evento, se pudo observar y escuchar a un Presidente de la República
emocionado por ser el motivador de la reforma judicial.
Una de los proyectos anunciados por García busca acelerar el procedimiento
judicial civil, limitando el número de audiencias; mientras que la otra
tiene por objetivo restringir el acceso de los litigantes a la Corte Suprema
de Justicia, salvo para los casos estrictamente necesarios.
Pero la más original, entre todas, es aquella que permitiría instaurar en el
Perú la figura de los jueces ciudadanos en los juzgamientos penales, al lado
de los magistrados oficiales, con el objetivo de democratizar y acelerar la
administración de justicia. Sin duda, una iniciativa que pretende imitar
modelos semejantes, instaurados ya en países europeos como Alemania.
JUSTICIA NO ES INTROMISIÓN
El presidente de la República invocó a la autoridad máxima del Poder
Judicial, encaminar la reforma, con inmediatos cambios, administrativos y
legales, que permitan acortar los plazos en el proceso de brindar justicia.
Más claro fue aún, cuando solicitó modificar los códigos, civil, penal y
laboral, con el objetivo de impartir justicia de forma acelerada.
“Necesitamos que el poder judicial sacuda sus toldos y presenten proyectos
de ley que permitan cambiar la situación prontamente”.
Aunque el cambio del Poder Judicial, presentación de proyectos en la
modificación de los códigos y el planteamiento de estrategias deben hacerse
desde dentro, la exhortación del Presidente de la República no estuvo demás
y así lo comprendió el Presidente de la Corte Superior de Justicia, a quien
en todo momento se le observó tranquilo, a pesar de que en cierta etapa del
discurso, el máximo jefe de estado soltó la frase de que aquel nuevo
edificio judicial será un alojamiento donde se impartirá justicia y no una
tienda de mercaderes.
Aunque la iniciativa de reforma está por iniciarse, los discursos que
permitan tomar conciencia de un cambio urgente es cuando más deben ser
entendidos y asimilados. Sólo así se podrá cambiar la triste situación que
muestra que un 90% de la población desaprueba la función del Poder Judicial. |